<<HEREDEROS DE SUEÑOS>>

Dr. Felipe Guerrero

Eran los últimos días de un lejano mes de noviembre.  En una estación como esta, luego de nueve lunas, la semilla engendrada brotó y renació la vida. El nacimiento de «LOS MOROCHOS» fueron los primeros nietos, fue el punto de partida de la marcha interminable de la sangre, los incondicionales herederos de nuestras utopías.

En aquella hora y hoy recuerdo la sabia expresión de «Mi Nona» quien afirmaba que «La felicidad de envejecer consistía en conservar alguna esperanza».

Desde aquella hora comenzamos a peregrinar, a explorar, a soñar, sin importar la velocidad de la marcha pues lo importante era no detenerse. En alguna estación del camino hubo temor ante lo desconocido, pero siempre avanzando, reviviendo poco a poco, porque sólo teniendo el coraje de atravesar la noche, es que logramos poder ver la mañana.

Ahora es un buen tiempo para recordar y celebrar. Volvemos espiritualmente a «La Fortaleza», la vieja casa de la infancia, aquella con olor a café y a granadas. Volvemos a escondernos de nuevo, subiendo a la biblioteca que está en el soberao de los recuerdos. Buen tiempo para buscar las cosas olvidadas como el trompo o las metras de colores o la vieja cuerda con la que saltábamos queriendo alcanzar el cielo,

Ahora evocamos esas horas, porque el recuerdo es el perfume que perdura. Teniendo como achaque el «Cumpleaños de loa Morochos» hacemos estas reminiscencias que nos llevan a estos recuerdos de mundos inventados en el ayer, donde la muerte y la guerra no existían.

Los morochos de ayer ya eran unos niños trovadores. Hoy son hombres que viven más allá de los linderos de la patria sin dejar de ser juglares, porque como dijo el bardo «Los poetas son hombres que han conservado sus ojos de niño». 

Ahora con mayor serenidad contemplo con satisfacción como «LOS MOROCHOS» han escalado altas cumbres y tengo la esperanza de que llegarán más arriba, porque «lo esencial no es escalar rápido sino durante mucho tiempo».

Recuerdo que, en los últimos días de un lejano mes de noviembre, en una estación como esta, con el nacimiento de «LOS MOROCHOS» renació la vida.

«Hoy disponemos de la fe, la memoria y la poesía, tres cosas aparentemente diferentes, pero que formen una trinidad inseparable».

Tengo la convicción que en la poesía se encuentra en el ADN de la humanidad. En la poesía se encuentra esa molécula que contiene la información genética de los seres vivos, y que se transmite de generación en generación. De otro modo, cómo podemos explicar que, en un mundo vertiginoso y tecnificado como el de hoy, siga existiendo la poesía. Han pasado los imperios, han pasado las guerras, las torturas, las tiranías y los campos de concentración. En esta hora del cumpleaños de «LOS MOROCHOS» leo y releo los poemas de una mujer que fue maestra, que fue una militante de la libertad, que fue secuestrada y desaparecida. En medio del cautiverio, entre las rejas del calabozo se animó a redactar un mensaje para su hijo en donde le decía: «Para que la voz no se calle nunca / para que las manos no se entumezcan, / para que los ojos vean siempre la luz / necesito sentarme a escribirte…»  Un poema que sale con todo el poder de la palabra misma, un conjuro de sonidos que no se dejan capturar ni podrán ser encerrados tras los barrotes de una cárcel, porque para el amor no hay cielo, no hay prisión, no hay fronteras, no hay banderas ni himnos… Para el amor no hay tregua».

Por acá cerca del llamado «Templo Sagrado del Fútbol» nos preparamos para disfrutar de otra noche mágica e histórica en la búsqueda de otra estrella nacional. Este cumpleaños de «LOS MOROCHOS» coincide con los recuerdos tantas tardes compartidas. Ahí, con  «LOS MOROCHOS» aprendimos que el fútbol es más que un deporte; es un compromiso y una fuente de inspiración.

Y… Seguramente volveré a encontrarme con Pelé quien nos dijo que «El éxito no es un accidente. El éxito es trabajo duro, perseverancia, aprendizaje, estudio, sacrificio y, sobre todo, amor por lo que estás haciendo…»

Felicitaciones a «LOS MOROCHOS». Ustedes son los HEREDEROS DE NUESTROS SUEÑOS

1 Comments

  1. Excelente narrativa llena de nostalgias, fe y alegrías, haciendo honor a esos morochos que un día nacieron para fortalecer las esperanzas y ser testimonio de triunfos. Hoy, día de su cumpleaños, es un buen momento para este hermoso texto reflexivo. Un abrazo, estimado amigo Felipe.

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