« LA VERDADERA VIDA DE ANGEL EMIRO»

Dr. Felipe Guerrero

A ANGEL EMIRO lo conocí en el INSTITUTO UNIVERSITARIO DE TECNOLOGÍA, AGRO-INDUSTRIAL «REGIÓN LOS ANDES». Era el maestro de la prudencia para sortear momentos muy difíciles. Con su ponderado comportamiento, enseñaba a buscar opciones de comprensión cuando en comunidad enfrentamos alternativas muy difíciles en nuestra convulsionada historia universitaria. El diálogo plural, franco y respetuoso nos permitió mantener más tarde una sincera amistad. Con frecuencia nos encontrábamos y participábamos de la celebración eucarística en el templo de Santo Domingo de Guzmán, para hurgar en el texto bíblico el mensaje del servicio al hermano. En muchas oportunidades compartimos esa hermosa expresión según la cual «Al atardecer de la vida, seremos examinados en el amor».Esta frase, del doctor de la Iglesia San Juan de la Cruz, expresa que al final de la vida, cuando estemos ante el Todopoderoso, la única pregunta a responder será: ¿Cuánto has amado?

Ya ANGEL EMIRO presentó satisfactoriamente el gran examen de la vida. ¡Cómo no premiar su sacrificio, su paciencia, su entrega, sus consejos, sus orientaciones!. Cómo no premiar a un maestro que se dedicó a enseñar a ser personas, antes que enseñar logaritmos, exponenciales, biogenética o ecuaciones.

Con ANGEL EMIRO aprendimos que nuestra labor no consiste solo en transmitir conocimientos y en enseñar una profesión, sino en formar seres humanos, en integrarlos a una cultura, es decir a  unas costumbres, creencias, actitudes, modos de pensar y de vivir. En las aulas, laboratorios y talleres de ese INSTITUTO UNIVERSITARIO DE TECNOLOGÍA, AGRO-INDUSTRIAL «REGIÓN LOS ANDES», con ANGEL EMIRO integramos una comunidad académica capaz de contribuir a formar personas preparadas para una sociedad plural, en la que pueda existir un sistema de valores aceptados de forma mayoritaria que sirve de marco ético individual y colectivo.

En esta hora de celebración de las BODAS DE ORO DEL INSTITUTO UNIVERSITARIO DE TECNOLOGÍA, AGRO-INDUSTRIAL «REGIÓN LOS ANDES», resulta prudente recordar que en el año 1983, dimos un paso trascendental para profundizar la democratización del Instituto. Por mi condición de Sub-Director Académico de la Institución, en ese año acompañé al Ingeniero Dumar Ramírez quien era el Director de nuestra casa de Estudios Superiores hasta el Despacho del Ministro de Educación para solicitarle que no fuese el poder central quien designara las autoridades. El planteamiento recomendaba la realización autonómica de elecciones para que la comunidad universitaria seleccionara libremente a sus conductores.

La recomendación fue aceptada y ese histórico año de 1983, vivimos la experiencia de seleccionar libremente el Primer Jefe de Departamento por elección popular y autónoma. Mayoritariamente la comunidad universitaria del Departamento de Tecnología de Alimentos  escogió como Jefe de Departamento a ANGEL EMIRO NOGUERA.

El proceso que iniciamos ese año se fue profundizando hasta lograr la total democratización con la elección de todas las autoridades, tal como lo vivimos en la edad dorada del Instituto.

En esta hora hacemos memoria agradecida a ANGEL EMIRO quien fue testigo y protagonista de la solidaridad y de un madurar de la comunidad en lo intelectual, espiritual y fraternal.

En un mundo donde la solidaridad y la generosidad son ultrajadas y confundidas con cualquier cosa, con ANGEL EMIRO rescatamos su verdadero significado, recordando que hemos sido creados para servir generosamente. Ahora nuestro amigo disfruta de otra existencia. Ahora comienza LA VERDADERA VIDA DE ANGEL EMIRO