LAS MUJERES MÁS VALIENTES Imprimir
Publicado por Felipe Guerrero   
Viernes, 09 de Septiembre de 2016 13:38

 

Escribe: Profesor Felipe Guerrero

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Con el título de las Mujeres más Valientes de la Tierra, recientemente la revista Foreign Policy, una publicación digital en español que trata temas de política internacional y asuntos globales dedicó un número especial para seleccionar a las representantes del género femenino que han defendido con mayor ahínco derechos esenciales de la persona desde la libertad hasta el derecho humano a la vida. La selección incluye un selecto grupo de nueve mujeres disidentes que se han «han rehusado a agachar la cabeza», a pesar de la represión de los tiranos que amparados en fusiles y cañones tratan de acallar las voces de la protesta.

 

El  listado de las nueve osadas y atrevidas mujeres se inicia con Iryna Vidanava, la bielorrusa que ha luchado con fuerza por la libertad de prensa a pesar del acoso e intimidación que viven los medios de comunicación y por el escaso respeto a la libertad.
Luego aparece Lyudmila Alexeyeva, quien a sus ochenta y dos años de edad se le puede ver dirigiendo manifestaciones pues lleva más de cuarenta años protestando contra la represión rusa. Casi todos sus compañeros de lucha han muerto, pues ella empezó a luchar cuando muy joven los tiranos la arrestaron por leer poesía prohibida.


En el noveno lugar aparece Yoani Sánchez, la combativa cubana quien utilizando un blog ha enfrentado a la feroz dictadura de los hermanos Castro. Yoani es considerada una disidente batalladora ya que, a pesar de la censura del régimen, escribe bajo la opresión política.


Oportuno el momento para incorporar al listado de las Mujeres más Valientes de la Tierra, a las mujeres venezolanas, desde Luisa Cáceres de Arismendi hasta Eudys Marcano la vecina de Villa Rosa en Margarita que armada de una simple cacerola enfrentó  a quienes portan los más sofisticados armamentos.
Cuánta razón tiene el verso al afirmar que: «Enclavada frente al mar, frente al mar de Margarita... Hay una iglesia en Santa Ana y un Castillo en Santa Rosa... Donde probó su heroísmo la mujer venezolana»


Nuestras mujeres están dictando las mayores lecciones de dignidad. Frente a quienes cultivan la idea de que todos los caminos están cerrados, «que la noche es eterna, que el invierno ha congelado los corazones, que el destino son las lágrimas, que la sonrisa se apagó sobre la tierra, que las noches son interminables y sin luna, que la indiferencia y la desilusión aprisionan corazón». Nuestras mujeres marchan despiertas en gigantescas manifestaciones, hacen unas interminables colas para buscar una pastilla o un simple pañal, reciben millonarios empujones de los valientes ejércitos de la patria, pero ellas siguen dictando lecciones de coraje y entereza, danzan como las espigas del trigo para evitar que  los vientos las fracturen, unas veces se inclinan, otras veces se levantan, pero siempre se agitan y se impulsan al ritmo de la esperanza.


Se mueven al mismo son. Ninguna se resiste al empuje de las notas musicales que llevan en el alma. La fe las hace irresistibles. Ninguna fuerza es capaz de detenerlas, ni hay poder que les quiebre su decisión liberadora, no hay pelotón que pueda romperlas o despojarlas de sus semillas de libertad. El mundo las mira con asombro porque ellas portan el eterno impulso del dulce amor de su fuerza. Los venezolanos nos sentimos orgullosos de ellas, nos estremece su rebelde vocación. La natural irreverencia que expresamos frente a los poderosos,  es  parte de la herencia que nuestras mujeres plantaron con la ancestral semilla que ha germinado gracias a la misteriosa fertilidad que transmiten nuestras madres.


Las mujeres venezolanas son un semillero  donde germinan flores silvestres de diferentes colores. Con su fragilidad enredan sus tallos y a todos nos abrazan con firmeza. Cuando se va el calor del sol, desaparece el cielo azul y una nube oscura se posa sobre el cielo de la patria, ahí están las mujeres para empaparnos con gotas de esperanza que se transforman en ríos vivificadores que inundan los desiertos y nos dan motivos para continuar, para seguir alzándonos con la vista puesta siempre en el sol de la libertad.


La bella palabra «Coraje» viene de la raíz «Cor» que significa corazón en latín. En inglés «Courage» se puede entender como valor. Entendemos «Coraje» como «Vivir con el corazón». Las mujeres venezolanas están guiadas por el corazón, por eso afirmamos que  son valientes, que tienen coraje. De alguna manera la vida es la valentía de vivir peligrosamente, de vivir con coraje, de vivir con el corazón. Definitivamente nuestras mujeres pertenecen al selecto grupo de LAS MÁS VALIENTES DE LA TIERRA

Última actualización el Viernes, 09 de Septiembre de 2016 13:47